Precio cada 100 g. El valor final se calcula según el peso real de la pieza (entre 150 y 300 g aprox.).
Es el salame que representa lo clásico: el que uno imagina al pensar en una picada de campo, con pan cortado a mano y una tabla de madera en el medio de la mesa. Se produce en Salta y está curado para desarrollar un sabor intenso y persistente.
Tiene una textura firme, que pide cortarlo fino, y un carácter marcado. No busca sorprender con especias raras ni ingredientes agregados: su gracia está en la carne bien curada y en ese sabor de los de siempre.
Para disfrutarlo mejor, sacalo un rato antes de la heladera y cortalo en rodajas finas, levemente en diagonal. Va muy bien con pan de campo, quesos firmes como el Sardo o el Gruyere, aceitunas y un vino tinto. También es la base perfecta para un sándwich simple de pan crujiente y manteca.
Perfil: Clásico · Firme · Intenso · Curado
Ideal para: Picadas con pan de campo, quesos firmes y vino tinto.
Viene fraccionado y sellado al vacío.
Recomendación: retiralo de la heladera y del envase al vacío unos 15 minutos antes de servirlo. Ese tiempo a temperatura ambiente ayuda a que recupere su textura y exprese mejor sus aromas y sabores.