Precio cada 100 g. El valor final se calcula según el peso real de la pieza (entre 150 y 300 g aprox.).
Hay quesos que uno elige para sorprender y otros que uno elige porque siempre funcionan. El Danbo pertenece claramente al segundo grupo: es uno de los quesos más presentes en la mesa argentina y cumple con todo lo que se espera de un buen queso de todos los días.
Su pasta semiblanda se corta fácil, tanto en fetas finas como en cubos, y en boca se siente dócil, con un sabor lácteo, limpio y apenas mantecoso. Nada en él resulta difícil: por eso gusta a los chicos, a quienes no se llevan con los quesos intensos y sirve para equilibrar una tabla con productos más fuertes.
Donde más brilla es en caliente. Se funde de manera pareja, así que es ideal para tostados, milanesas a la napolitana, tartas o una hamburguesa casera. En frío, probalo con frutos rojos: el contraste ácido le queda muy bien.
Perfil: Suave · Lácteo · Versátil · Fundente
Ideal para: Tostados, preparaciones calientes y tablas con frutos rojos.
Viene fraccionado y sellado al vacío.
Recomendación: retiralo de la heladera y del envase al vacío unos 15 minutos antes de servirlo. Ese tiempo a temperatura ambiente ayuda a que recupere su textura y exprese mejor sus aromas y sabores.